Las últimas lluvias caídas han incrementado la erosión de la zona
Benillup, una pequeña localidad ubicada en la comarca de El Comtat, exige a la Conselleria de Territorio que realice una actuación urgente para proteger sus viviendas del avance del Barranc de Caraita, a escasos 15 ó 20 metros del pueblo, con motivo de las intensas lluvias de los últimos días.
Como ya sucedió en diciembre de 2004, cuando durante ocho días se recogieron 495 litros por metro cuadrado, los vecinos han informado que el agua ha producido un destacable incremento de la erosión de la zona del barranco, afluente del río Serpis, que limita con la parte sur del pueblo.
A raíz de las lluvias que se registran periódicamente en la zona, concretamente se han dado 148,5 litros por metro cuadrado en septiembre y 332,5 en lo que va de octubre, la misma padece derrumbes y desprendimientos de tierra con frecuencia, y ni los vecinos ni el propio Ayuntamiento poseen los recursos suficiente para paliar esta situación. Pese a que han intentado mejorarla con la desviación de aguas de lluvia, tuberías y alcantarillado, apuntan que la zona necesita una actuación urgente que garantice el futuro de la población.
Sin respuestas
Los vecinos han visto como sus peticiones a la Conselleria de Territorio no han tenido ninguna respuesta a pesar del compromiso de la Administración autonómica de efectuar una actuación en la zona para evitar el peligro.
Sin embargo, tras las inundaciones acaecidas la pasada semana en la Marina y en Mallorca, los vecinos consideran que "es el momento de actuar para que dentro de unos años no tengamos que lamentar que no se ha hecho nada, que se han puesto en peligro las casas de un pueblo y hasta incluso las vidas de las ".
Hace tres años, los desprendimientos de tierra llegaron a llevarse más de diez metros de terreno, engulléndose árboles y todo tipo de vegetación que los vecinos habían ido plantando a lo largo de los años para proteger la zona contra la erosión, dejando una situación muy precaria y con un grave riesgo de derrumbe de los terrenos que todavía quedan y que son sobre los que se asienta el pueblo.
También hace unos años el Ayuntamiento de Benillup mantuvo contactos con técnicos de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), de la Generalitat Valenciana y de la Diputación de Alicante, pero a día de hoy los vecinos lamentan que nadie se ha preocupado por el asunto, y ni siquiera se ha realizado un estudio de la situación en la que se encuentran.