| 15/01/2005 |
iberica 2000.org |
Energía eólica - El pueblo no quiere parques eólicos.
Los ayuntamientos de una veintena de pueblos afectados por el proyecto eólico de las sierras d´Almudaina y d´Álfaro declaran su falta de conformidad con los 50 aerogeneradores que la Generalitat Valenciana les quiere imponer.
En juego está la destrucción del patrimonio natural y cultural de una zona de gran encanto, cuyo potencial turístico será destruido en cuanto se levanten los molinos gigantes en las crestas.
La Sra. Pérez, alcaldesa de Castell de Castells, demuestra su falta de solidaridad.
Más al sur, cerca de la ciudad de Alicante, los pueblos se movilizan también. Allí, la Generalitat quiere poner aerogeneradores en la emblemática Sierra del Cid.
Notas:
- Sierras d'Almudaina y d'Alfaro: 700 y 1000 metros de alto, ubicadas en el medio de la bonita comarca del Comtat, cerca de Alcoy. Alrededor: zona de cultivo de olivos, almendros y frutales, y pequeñas aldeas encantadoras de 100-300 habitantes - un paraíso. Turismo rural incipiente, con gran futuro. Los molinos arruinarán las vistas para una veintena de pueblos. En 7 de ellos se podrá oír el ruido de los rotores.
- Para mis amigos lectores de Latino América: se trata de la Generalitat Valenciana, gobierno de la comunidad autónoma de Valencia que incluye las provincias de Valencia, Alicante y Castellón.
- Sierra del Cid: además de formar parte del pulmón verde de la conurbación alicantina, esta montaña de gran atractivo recreativo alberga una reserva natural protegida por las leyes europeas.
Gran parte de los molinos estarán dentro de la reserva, lo que demuestra la falta de seriedad de nuestros gobiernos (inclusive él de la Unión Europea) en cuanto a la protección del medio ambiente.
Con los graves abusos permitidos por su ley urbanística (LRAU); con la urbanización de las zonas húmedas supuestamente protegidas; y con la devastación del bonito paisaje del interior por los parques eólicos, la Comunidad Valenciana demuestra al mundo que ante todo aquí prevale la codicia.
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COMENTARIO DE MARK DUCHAMP:
Además del drama que viven estos pueblos alicantinos, amenazados por una codiciosa e innecesaria agresión ambiental (1), la naturaleza pagará un alto precio.
Parques eólicos en las sierras del Cid, d´Almudaina y d´Álfaro tendrán un efecto desastroso sobre las poblaciones de rapaces y demás aves protegidas.
En estos parajes anidan 4 parejas de águilas perdiceras (ave prioritaria según la legislación europea), 5 de águilas reales y otras tantas de halcones peregrinos y búhos reales, todas "protegidas" por la ley.
Ya se sabe que las aspas de los molinos gigantes, que revuelven a velocidades de hasta 300 kmh en sus puntas (2), matan a más de un millón de aves cada año. En California, son más de 1,000 águilas reales y 10,000 azores, halcones y mochuelas lo que mataron estos molinos en los últimos 20 años.
Parece que a la Generalitat no le importa matar a estas aves protegidas: hace 3 años ya me he quejado a Valencia y a Bruselas sobre el plan eólico Valenciano. A la SEO (3) también. - Sin éxito.
Analicé el estudio de impacto ambiental de la zona 14: es una farsa.
Pero, además de acabar a mediano plazo con las águilas de la Comunidad Valenciana (hay 15 zonas eólicas en las montañas que les alberga), la Generalitat no tiene reparo en violar una reserva natural declarada zona Natura 2000 por Bruselas (el mayor grado de "protección" que se puede tener).
Así que me hago una pregunta:
¿Cómo pedir a los hambrientos Africanos que respeten sus reservas naturales si nosotros ricos Europeos somos incapaces de respetar las nuestras?
Y esta otra:
Queremos salvar al elefante, al tigre, al panda porque viven en otros continentes. Pero cuando se trata de ganar dinero fácil con unas abultadas subvenciones, no nos importa matar a nuestras últimas águilas.
Mark Duchamp ........................................................................................ 14 de Enero 2005